Es cubano de nacimiento y formación, pero huyó de la isla hace 17 años. Lo hizo, dice, para seguir creciendo como escritor. Al ganador del Premio Alfaguara de Novela 2008 no le entusiasma ser etiquetado como anticastrista y tiende a distanciarse de todo lo relacionado con la política, aunque eso le cierre algunas puertas.