El cambio climático es un desafío clave en materia de salud para la región panamericana, destacó Mirta Roses, directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
El incremento de las rutas de los huracanes o la secuencia de sequías e inundaciones amenaza en los últimos tiempos la situación sanitaria de esta amplia y heterogénea zona, integrada por América del Norte, Centroamérica, el Caribe, Suramérica y el Área Andina.
“Nos encontramos en una situación de vulnerabilidad, ya que la mitad de nuestros estados miembros son islas que pueden padecer, y de hecho ya están sufriendo, alguno de esos impactos, que automáticamente se trasladan en una vulnerabilidad por la falta de disponibilidad de alimentos”, manifestó.
En el marco del 48.º consejo directivo de la OPS, miembros y representantes de la salud de Estados estudiaron este y otros retos a los que se enfrenta la región.
Al respecto, la doctora argentina subrayó que otro panorama del fenómeno de la globalización que hay que abordar con “relatividad y compromiso” son las enfermedades crónicas como la diabetes y la obesidad y también la violencia.
Haití se sitúa como el país más pobre de la región, el cual exige un gran compromiso de la OPS tanto en el proceso de democratización y estabilidad política como en la respuesta solidaria en emergencia y desastres.
Le siguen Bolivia, Nicaragua, Honduras y Guayana en el listado de zonas más pobres, al tiempo que Guatemala, Ecuador y Paraguay son algunos de los países con indicadores de salud bastante desfavorables.
“Cerca de 200 millones de pobres viven en los estados panamericanos, el 80% de los cuales reside en países de medianos ingresos, lo que da una clara idea de la abrumadora distancia entre los extremos de riqueza y pobreza de la población”, anunció la directora.
Además del cambio climático, según el ministro de Salud de Brasil, José Gomes Temporao, quien ejerce de presidente del 48.º consejo directivo de la OPS, son también objeto de preocupación la lucha contra el tabaco, la relación del consumo de alcohol en el campo de la salud pública o la atención sanitaria del niño.
En esta misma línea se pronunció Roses, quién reconoció el esfuerzo realizado por los estados miembros en cuanto a trabajos conjuntos para desarrollar planes de salud fronteriza.
Como ejemplo, la directora de la filial americana de la OMS citó la campaña anual de vacunación en las Américas, que este año atendió a casi 55 millones de personas.