La próxima semana se realizará en Annapolis, EUA, un encuentro histórico, con la participación de Israel, los palestinos, países árabes moderados y otros. Israel aboga, desde hace tiempo, por el diálogo con líderes pragmáticos del lado palestino. A pesar de todas las dificultades, Israel considera que, la actual situación, es una oportunidad que debe ser aprovechada. Mientras se acerca el encuentro de Annapolis, el objetivo israelí es lograr un entendimiento en un terreno común lo más amplio posible, en el tiempo disponible. Eso permitirá promover el progreso hacia la concreción de la visión de dos estados, Israel y Palestina.
Aunque el encuentro de Annapolis no será lugar de negociaciones, será un punto de inicio. Después de Annapolis, se espera que —Israel y los palestinos— entren en continuas y vigorosas negociaciones, tratando los asuntos fundamentales, que son condición para la concreción de la visión de dos estados, que viven uno al lado del otro en paz y seguridad. Annapolis será el punto de partida para negociaciones, en las cuales ningún tema será eludido. La solución de dos estados es un objetivo compartido por israelíes y palestinos moderados, que imaginan dos patrias para dos pueblos. Por consiguiente, debe garantizarse que el futuro estado palestino no sea un estado terrorista. Por lo tanto, los compromisos de la Hoja de Ruta que asumieron los mismos palestinos —combatir el terrorismo y cambiar por completo su realidad interna— deben ser cumplidos. Israel está comprometido a completar el cumplimiento de su parte de la Hoja de Ruta, a pesar de los conflictos políticos que implica.
Mientras Israel lucha por trazar el sendero para un futuro mejor con el liderazgo moderado palestino, encabezado por Mahmoud Abás, la realidad en el terreno, incluyendo la situación en Gaza controlada por Hamás, no puede ser olvidada. El incesante bombardeo, con morteros y misiles, a civiles israelíes, lanzados por terroristas desde Gaza, debe ser abordado simultáneamente. Mientras promueve la paz con los moderados, Israel debe proteger a sus ciudadanos de los extremistas.
Israel afirmó, con frecuencia, que para que el camino hacia la paz sea exitoso se requerirá el compromiso de ambas partes, tal como la experiencia pasada nos enseñó. Israel está preparado para el compromiso de modo que pueda cumplir el objetivo de dos estados, mientras sigue protegiendo los principales intereses nacionales de seguridad. Israel espera encontrar esa misma buena voluntad de parte de los palestinos. Mientras ambas partes asumen riesgos en pos de la paz, se espera que la comunidad internacional en general y los estados de Medio Oriente en particular, no estipulen condiciones para las negociaciones. Es decir, deberían ofrecer su máximo apoyo para el proceso bilateral. Israel tiene la esperanza de que cada uno de los líderes y las partes involucradas aborden todos los componentes vitales de esta oportunidad crucial para la paz, enfrentando los riesgos con coraje y determinación, y avanzando hacia el sueño de paz con resolución y fortaleza.
Hace 60 años, en noviembre de 1947, la ONU decidió resolver el conflicto árabe israelí en favor del establecimiento de dos estados para los dos pueblos. El rechazo de la parte árabe de aceptar esta solución causó décadas de sufrimiento para ambas partes; 30 años después, en noviembre de 1977, el presidente egipcio Anwar Sadat fue el primer líder árabe que reconoció a Israel y abrió la brecha para crear el primer acuerdo de paz entre Israel y un país árabe; 30 años después estamos otra vez en el mes de noviembre. El encuentro de Annapolis tiene el potencial para recomenzar el proceso y cambiar la cara del Medio Oriente hacia la paz.