El arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, se refirió ayer al reciente proyecto de ley de protección integral de la niñez y la adolescencia, entregado por el Ejecutivo a la Asamblea Legislativa la semana pasada, y consideró que en ella debe retomarse el tema de la familia para la formación y tratamiento de los menores.
Sáenz Lacalle valoró que la nueva ley “ha sido bien estudiada”, y añadió que “deben considerar los señores diputados dar la mejor ley que puedan para que se refuerce a la familia y se dé la atención oportuna, como educación buena, a los niños que no pueden contar con una familia”.
Interrogado acerca de derechos y libertades planteados en el proyecto de ley, el arzobispo declaró que “la libertad de conciencia es algo que Dios ha dado; es decir, todas las personas son libres de pensar”, y agregó que “hay discreción de juicio, sobre todo a partir de la adolescencia”.
Sin embargo, el máximo jerarca de la iglesia católica fue enfático en lo que a educación sexual se refiere, al opinar que “a los jóvenes se les tiene que dar salud sexual y reproductiva, no perversión, como puede ocurrir”.
El nuevo proyecto de ley, en análisis actualmente en el órgano legislativo, plantea una descentralización en la atención de los niños y los adolescentes.
Debido a esto, se ha planteado que sean las alcaldías las que tomen un rol más activo dentro de la atención a los menores. Hasta la fecha, el organismo que rige la atención, protección e incluso internamiento de jóvenes procesados judicialmente es el ISNA.
Sáenz Lacalle valoró al respecto que “es cierto que hay bastantes jóvenes que no cuentan con familia, pero eso no le da “derecho” al estado de disponer de la formación de la juventud”. Por lo menos no a apropiarse de ellos de manera centralizada, como ocurre actualmente con el ISNA, por lo que apoya la descentralización.
Sobre la cumbre
Además, acerca de la XVIII Cumbre de Presidentes y Jefes de Estado de Iberoamérica, que se realizará en el país a finales de octubre y contará con la participación de representantes de 22 países, el arzobispo dijo que “en los documentos que aparecen como posibles de la Cumbre de Presidentes no se menciona para nada a la familia”, y fue enfático al detallar que “los jóvenes están en la familia, es lo que los alimenta, debería considerarse la familia”.
Sáénz Lacalle también hizo un llamado ayer, luego de su homilía dominical, a la “sobriedad” en los gastos, debido a las señales de una próxima crisis económica que podría afectar al país.
“No solamente el Gobierno tiene que tratar de cambiar las consecuencias de la crisis mundial, sino que todos tenemos que poner lo nuestro, evitando gastos superfluos y trabajando”, dijo.