El Partido de Conciliación Nacional (PCN) ya le puso precio a los 61,781 votos válidos que arrastra desde 2004 y que espera superar en la elección presidencial de marzo de 2009: administrar por lo menos cuatro ministerios (Obras Públicas, Educación, Salud y Agricultura), más algunas de las empresas estatales autónomas.
La Corte de Cuentas —tradicional bastión pecenista— y la Corte Suprema de Justicia (CSJ) también están en el “trueque” pecenista para respaldar a areneros o efemelenistas en una posible segunda vuelta presidencial. Y el precio no parece resultar muy caro para los dos principales contendientes, pues tanto ARENA como el FMLN están dispuestos a escucharla, de ser necesario.
Pero el PCN afirma que esta propuesta, a la que prefiere calificar como “un gobierno de unidad nacional”, dependerá de la confirmación de su fórmula presidencial, a lanzarse este fin de semana, y de la captación de votos que logre para obligar a una segunda ronda, y ahí ofrecer ese caudal de votos al mejor postor.
Elizardo González Lovo y Orlando Arévalo, y otros dirigentes pecenistas, se encargan de esbozarlo. “Si provocamos una segunda hay que sentarse a hacer una valoración de quién da más y con quién nos conviene más hacer un cogobierno... si con el Frente o con ARENA. No estamos casados con ninguno de los dos ahorita”, reveló González Lovo. Y luego agregó: “Tenemos que generar confianza al país. Si nos toca gobernar con el FMLN tenemos que pedir ministerios y una parte de la formación del Ejecutivo para poderle garantizar al país la estabilidad, y lo mismo sería con ARENA...”, dice el dirigente de un partido que no toca el poder Ejecutivo con sus manos desde 1979.
Los diputados no muestran ningún recato en enlistar las carteras apetecidas: Educación, Agricultura, Obras Públicas y Salud. Las que precisamente concentran actualmente las mayores inversiones y apoyos subsidiarios. “No hay que pedir el sol porque te puede quemar”, expresó en tono irónico González, al descartar interés en Economía y Hacienda, que se los dejarían al partido ganador.
Arévalo prefiere insistir en que ellos garantizarían un “gobierno de unidad nacional” donde exista una “verdadero respeto a la Constitución y leyes”. “Si forzamos a una segunda ronda, provocaremos a partir del 1.º de junio de 2009 el gobierno de unidad nacional que rescate de la polarización y del desgarre al país”, agrega.
Pero las aspiraciones de “las manitas” también suman la necesidad de que algunas de sus propuestas de gobierno sean evaluadas por ARENA o del FMLN. “Quien acepte nuestra visión de país va a tener el respaldo del PCN en segunda ronda... eso permitirá poner personas capaces en ministerios, autónomas, Corte Suprema de Justicia, Corte de Cuentas, y en todas las instituciones del Estado”, advirtió Arévalo.
Esta no es la primera vez que el PCN logra negociaciones de este tipo. Regentar la presidencia de la Corte de Cuentas desde hace más de 20 años es uno de los frutos principales de esos acuerdos.
Oídos atentos
Las ofertas no han caído en saco roto en momentos en que las encuestas perfilan una brecha en la intención de votos entre ARENA y el FMLN que puede cambiar.
Aunque un alto dirigente arenero reconoce que las negociaciones con el PCN “le salen caras al partido”, ahora se muestran dispuestos a negociar. “Eso es algo que no hemos discutido, pero que se tiene que conversar”, afirma el candidato y presidente del COENA, Rodrigo Ávila, quien afirma que esto bien puede entenderse en el contexto de la conformación de un gobierno ciudadano, en que las puertas están abiertas también a militantes de otros partidos y ciudadanos. Por su parte, el director de asuntos políticos del COENA y jefe de bancada, Guillermo Gallegos, reconoce que de existir una segunda vuelta “habrá que platicar” sobre el tema.
Roberto Lorenzana, del comando de campaña del FMLN, añadió que de verse obligados a una segunda vuelta —algo que confían no sucederá— los planes pecenistas “son una posibilidad que uno descarta, pero más creemos que es una forma elegante de decirle no a ARENA”.
“Las fuerzas políticas estamos obligadas a entendernos en el futuro, pero hoy por hoy no tenemos ninguna intención de hablar sobre reparto de cargos”, añadió, aunque no cerró las puertas a la negociación.