Dos investigadores de la Universidad Estatal de Colorado (William Gray y Philip Klotzbach) pronosticaron 17 tormentas tropicales en la zona del Atlántico en lo que queda de la temporada, que concluye en noviembre, según informó ayer el Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET).
De estas tormentas se prevé que al menos nueve alcancen la categoría de huracán: cinco de ellos intensos —entre las categorías 3, 4 o 5— y cuatro de menor intensidad (grado 1 y 2).
Por el lado del Pacífico, el Servicio Meteorológico Nacional de México ha pronosticado una temporada de tormentas tropicales, que se comportará de la misma manera de la media histórica que ronda las 15 conformaciones ciclónicas como sucedió desde 1966 hasta 2006. De estos 15 fenómenos, ocho tendrían el potencial de huracán y tres podrían tornarse muy intensos.
Para el Atlántico, hubo un aumento de dos tormentas tropicales con respecto a lo que se había previsto en un primer momento, esto se debe a que hasta la fecha hay un incremento de temperatura respecto al promedio en las aguas de la región, además del aumento en la actividad lluviosa.
El Pacífico, por su parte, conserva las previsiones que se habían hecho desde el principio de la estación lluviosa.
La temporada de huracanes para el Pacífico inicia el 15 de mayo, mientras que para el Atlántico se espera a partir del 1.º de junio. Ambas finalizan el 30 de noviembre aproximadamente.
Las formaciones en el Atlántico hasta la fecha han sido siete, de las cuales tres llegaron a categoría de huracanes (Bertha, Dolly y Gustav).
En el océano Pacífico se han registrado 10 sistemas ciclónicos, y cinco de ellos fueron huracanes (Boris, Elida, Fausto, Genevieve y Hernán).
El SNET informó también que por el momento ninguno de estos eventos ha afectado directamente el suelo salvadoreño. No obstante, debido a las lluvias de este año el 3 de julio pasado 32 personas perdieron la vida cuando el autobús en el que se transportaban fue arrastrado por una corriente en la zona del Arenal de Montserrat.
Además, en la comunidad Nuevo Israel, de San Salvador, una persona falleció y casi 68 familias tuvieron que ser refugiadas debido a un deslave.