Samuel Eliseo Hernández, de 38 años de edad, vinculado al asesinato de tres jóvenes en Jocoro, Morazán, se entregó tras más de un año de huir de la justicia.
Por este triple homicidio ya fue condenado, a 40 años de prisión, Nelson Arriaza, ex sargento de la PNC, vinculado a actividades de sicariato en la zona oriental.
El crimen se registró el 21 de julio del año pasado en un bar de la ciudad de Jocoro; en el hecho murieron abatidos a balazos Pedro Antonio Sosa Flores, Óscar René Bonilla Machado y Mario Humberto Díaz Bonilla.
Según la investigación, las víctimas departían en una de las mesas del bar cuando a las 8 de la noche habrían llegado los imputados a bordo de un pick up. Testigos del ataque relataron que entre quienes llegaron se encontraban Samuel Hernández y el ex sargento Arriaza, los que también llegaron a ingerir cervezas.
El grupo de Arriaza fue el primero en retirarse. Minutos después, regresaron para atacar a quemarropa a las víctimas, que aún departían en el bar. Ocho días después, Arriaza y el ex agente Chévez Hidalgo fueron detenidos por su participación en el asesinato de un agricultor en el cantón Monteca, del municipio de Nueva Esparta, en La Unión.
Hernández se presentó el lunes en la tarde con su abogado al Tribunal Especializado de Instrucción de San Miguel, y fue remitido al penal de Jucuapa, en Usulután, hasta la audiencia programada para el mes próximo.
El imputado se encontraba en Estados Unidos. Fue detectado por agentes de la Policía Internacional, quienes ya habían iniciado diligencias para detenerlo, pero el imputado optó por presentarse voluntariamente al tribunal salvadoreño.
En el caso también fueron procesados y exonerados los ex policías Andy Shefik Cruz Vásquez, Carlos Geovanny Chévez Hidalgo, Henry Bladimir Hernández Salmeron y Edilberto Paiz Morales.
Hay un prófugo en el caso: José Tomás Romero Ortez, de 35 años.