Con la detención de dos mujeres guatemaltecas, una de ellas la madre que presta el vientre, se develó la forma de operar de un grupo para dar en adopción irregular a niños de este país en España, un negocio que en 2007 movía hasta $200 millones al año.
El fiscal Juan José Méndez dijo a la AFP que la investigación la iniciaron dos periodistas españoles, como parte de un reportaje sobre la venta de niños en Latinoamérica. Por ello, ingresaron a varias páginas en internet para colocarse como interesados en un infante, y solo recibieron respuesta de Guatemala.
Los comunicadores denunciaron el caso ante la humanitaria Casa Alianza de España, que lo trasladó a su homóloga en Guatemala y dio como resultado la detención de las dos mujeres.
La encargada de negociar y pedir $5,000 por cada infante fue identificada como Karen Evelyn Velásquez, de 42 años; mientras que la otra, Gloria Girón, de 28, prestaba su vientre para procrear a los menores que serían negociados.
Un juez ordenó la prisión de las dos mujeres, al considerar que pudieron cometer al menos tres delitos: trata de personas, conspiración y asociaciones ilícitas, detalló Méndez.
El fiscal explicó que Girón se encuentra en estado de gestación y tenía planificado viajar así, pues lo daría en adopción junto con su otro hijo de dos años, quien estaba ya al cuidado de Velásquez y fue rescatado.
Según el fiscal, Velásquez tendría unos 10 años de dedicarse a este negocio, pero fue hasta este año cuando empezaron con esta modalidad para vender a menores, debido a una nueva ley de adopciones.
Claudia Rivera, directora de Casa Alianza Guatemala, comentó que Velásquez envió a los dos periodistas un video ilustrativo de su experiencia en el tema y cómo había entregado a un niño en Panamá.
Las adopciones fraudulentas en Guatemala han causado preocupación en diferentes sectores, debido a que consideran que ha provocado hasta el robo de niños, en un negocio que se estima mueve unos $200 millones anualmente. A comienzos de año, Guatemala suspendió de forma indefinida las adopciones de menores guatemaltecos a extranjeros, salvo casos especiales.