El mercado bursátil de Wall Street comenzó a caer este lunes en la apertura luego de que las bolsas asiáticas cerraran con netas pérdidas y las europeas abrieran presas del pánico.El Dow Jones perdía 2,7% o 277 puntos en las primeras operaciones.
Las bolsas de Londres, Fráncfort y París, las mayores de Europa, cayeron más de 6% y luego se recuperaron levemente.
Un derrumbe de 15% de la bolsa de Moscú obligó a suspender las cotizaciones.
"Cunde el pánico", dijo el analista de ING Adrian van Tiggelen.
"Todo el mundo había esperado que tras la aprobación del paquete en Estados Unidos y los rescates en Europa, las cosas se calmarían, pero en realidad todavía hay fuertes temores a un efecto dominó", añadió.
La bolsa islandesa suspendió las cotizaciones de todas sus acciones, incluidos tres grandes bancos, en medio de informaciones de prensa sobre un rescate del sector bancario por parte del gobierno.
A las 10H15 GMT, la bolsa de Fráncfort caía un 5,51%, Londres un 5,52%, París un 5,87% y Madrid un 4,45%.
Las dos bolsas de Moscú, el Micex, cotizada en rublos, y el RTS, cotizada en dólares, anunciaron el lunes la suspensión de sus cotizaciones debido a caídas de más de 14% y 15% respectivamente.
Antes de la apertura de los mercados en Europa, la bolsas asiáticas ya habían sido víctimas de la falta de confianza de los inversores.
El índice Nikkei 225 de la Bolsa de Tokio terminó la sesión con un retroceso del 4,25%, situándose en su nivel más bajo desde el 12 de febrero de 2004, y la de Shanghai cerró con una pérdida del 5,23%.
Hong Kong perdió un 5%, y también el índice KOSPI de la Bolsa de Seúl se derrumbó, cerrando a la baja del 4,3%. La bolsa de Taipei perdió 4,12% al cierre, la de Filipinas retrocedió 2,6%, la Bolsa de Sídney bajó 3,3% y la de Nueva Zelanda 3,27%. Bombay retrocedió un 5,78% y cerró en su menor nivel en dos años.
La adopción del plan Paulson el viernes por la Cámara de Representantes de Estados Unidos no bastó para tranquilizar a los inversores, nerviosos por la llegada de la crisis financiera a Europa.
"No repetiremos lo suficiente que incluso si la aplicación efectiva del plan Paulson marca muy probablemente una inflexión en la crisis actual, no implicará su final", consideró Eric Vergnaud, economista de BNP Paribas en París, haciendo alusión a "nuevas depreciaciones".
Por su parte, Carsten Brzeski, del banco holandés ING, lamentó la ausencia de un proyecto similar en el seno de la Unión Europea, después de que varios gobiernos europeos prefiriesen anunciar en orden disperso garantías excepcionales para los depósitos de particulares.