La banda mexicana Jaguares rompió un silencio de tres años con el lanzamiento de su disco “45”, un material con el que dieron un giro a su estilo al volver a lo básico del rock, para mantenerse como una de las bandas más importantes de Latinoamérica.
El mítico jaguar del rock mexicano ruge de nuevo. Pasaron tres años para que la inspiración de su líder Saúl Hernández —el ex de los Caifanes que se convirtió en ícono del género en Latinoamérica— le diera vida al sexto trabajo de la banda, el cual lleva el título de “45”. Un disco que musicalmente no se anda con rodeos, y mucho menos cuando de hacer su acostumbrada crítica social se trata.
“45” pretende ser un golpe para sacudir a la conciencia. Su título hace referencia a los 45 millones de mexicanos que viven en la pobreza, según explica Saúl, y es una realidad que como compositor pretende llevar a la reflexión con un par de piezas dedicadas especialmente a esa problemática. Una de ellas es “Un mal sueño”, un tema que posee una letra mucho más directa para expresar lo que piensa de la crítica situación que vive la población de su país. Hernández admitió que siempre tuvo dificultades para escribir de esa manera, pero en esta ocasión se sintió motivado por sus compatriotas y piensa continuar trabajando así.
La banda —la cual es complementada por los integrantes César “Vampiro” López, en la guitarra; Alfonso André, percusiones; y Marco Rentería, quien se les unió en esta producción como bajista— dijo, desde un principio, que este nuevo viaje de Jaguares sería diferente en cuanto a sonido y arreglos musicales, porque el mandato es “reinventarnos en cada disco”, como insisten cuando en esta nueva etapa de su carrera son entrevistados por los medios de comunicación.
Y desde el primer corte del CD, “Alquimista”, queda claro que el grupo quiso acercarse a un sonido más simple y alejado de las percusiones latinas que los caracterizaron en el pasado. En otras palabras, más rock y más energía. Hay canciones cortas, básicas y con poca producción. “Entre tus jardines” fue la primera muestra que se lanzó del material y les devolvió el protagonismo en la radio y en los programas de videos de la televisión.
El material de 10 canciones y dos “bonus track” fue grabado entre la ciudad de Los Ángeles y de México, y la producción estuvo a cargo de Saúl Hernández y Alfonso André. Además, ocho de los temas fueron creados por Saúl y los restantes nacieron con la colaboración de los otros miembros de Jaguares. Pero el nuevo ritual no podía estar completo sin la inclusión de otro de los Caifanes originales: Diego Herrera, quien de nuevo aportó su talento en los teclados y en rolas como “Visible”, con la que muchos podrían llegar a recordar la época en que el grupo se llamaba Caifanes, proyecto con el que a finales de los ochenta llegaron a convertirse en un pilar importante del rock en Latinoamérica.
Otro detalle que queda claro con el nuevo material es que, a pesar de que no volverá a tener la voz en su etapa de Caifanes, Saúl sigue dando buenas muestras de recuperación de su garganta —el cantante fue operado en varias ocasiones por tumores y estuvo a punto de retirarse por la enfermedad— por la forma en que interpreta piezas como “Alquimista”, en la que lo escuchamos con tonos más altos.
Pero, definitivamente, las sorpresas para los acérrimos seguidores de estos artistas vendrán desde el momento en que aprecien la tapa frontal de la placa, pues verán en la fotografía de los integrantes a un Saúl Hernández despojado de la larga cabellera que caracterizó su imagen por muchos años. Es su forma de demostrar que la esencia del roquero no está en su aspecto físico, sino en las creaciones musicales que están en “45”, explicó el cantante a medios internacionales.
Las huellas del jaguar
Hace 12 años, el grupo Caifanes tuvo que cambiar su nombre a Jaguares esto debido a una disputa legal y desde esa etapa a la fecha han publicado seis discos.
Según Saúl Hernández, desde el primer material titulado “El equilibrio de los jaguares” (1996) la intención no fue copiar lo que antes habían hecho con Caifanes. Después surgieron “Bajo el azul de tu misterio” (1999) y “Cuando la sangre galopa” (2001), este último considerado uno de los más sobresalientes de su trayectoria.
Antes de “45” también se publicaron “El primer instinto” (2002), un material de versiones acústicas de temas de Caifanes y Jaguares, y “Crónicas de un laberinto” (2005).
Después de haber lanzado oficialmente el disco “45”, el pasado 2 de septiembre, Jaguares emprendió una gira de conciertos por Estados Unidos y México. De acuerdo a su agenda, el 26 de octubre se presentarán en San Pedro Sula, Honduras, y a la fecha es la única nación centroamericana confirmada. El público salvadoreño tendrá que esperar la posibilidad de que se lleve a cabo un show en el país.