Hoy en día, Miyén de El Salvador se caracteriza por ofrecer joyas con estilos innovadores y de gran calidad.
Las perlas, cultivadas e importadas de Japón, tienen colores y formas vanguardistas conseguidos de las variedades de composición de nácar y de procesos de coloración por medio de luz. Así se obtienen los tonos rosado, salmón, gris, blanco, azul y fucsia.
Juan Carlos Tobar Calvo, el diseñador de joyas salvadoreño para Perlas Miyén, asegura que "las perlas cultivadas tienen un promedio de vida de 20 a 30 años, según el cuidado que se les brinde, por lo tanto, tenerlas es una inversión y no una moda pasajera".
Asimismo, las piedras semipreciosas con las él que trabaja (turquesa, amatista, jade, cuarzo, carnelina, ónix, aguamarina y topacio), son traídas de África, Brasil, Italia, China, South África, Perú y Praga.
Los broches y cierres de toda la joyería están elaborados en plata 925 color natural plateado, o bañados de oro de 21K.
Los productos Miyén tienen presencia en el mercado salvadoreño desde 2002, y se pueden adquirir en Almacenes SIMÁN.
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