Actitud de reina, seguridad en sí misma y una buena dosis de simpatía y humildad es lo que necesita toda chica que desee coronarse como la reina del Carnaval de San Miguel, que este año llega a su histórica edición número 50.
Sin embargo, estas cualidades no son suficientes para agenciarse el codiciado reinado, ya que para representar a la soberana de la fiesta más famosa de El Salvador también hace falta cumplir ciertos requisitos básicos de belleza.
En principio, los organizadores solicitaron que todas las candidatas que deseaban participar en el certamen debían ser migueleñas y tener una edad entre los 17 a 22 años; además, poseer una estatura mínima de 1.65 metros y no pesar más de 120 libras.
Con todos estos atributos de su lado, las candidatas se enfrentan a un reto aún mayor, pues deben aprender a desenvolverse como embajadoras de la belleza migueleña.
Para ello se les enseña a dominar la pasarela y el baile, y se les instruye en técnicas de expresión verbal, seguridad personal, etiqueta, modas y maquillaje.
Antes de salir a la luz pública y durante más de dos meses, las 18 candidatas son preparadas de manera exhaustiva por un grupo de profesionales que las entrenan cuatro horas diarias de lunes a viernes.
Las chicas aprenden a dominar el escenario y a caminar con zapatos de tacón de 15 centímetros, mientras bailan el xuc de San Miguel en Carnaval.