Después de más de 14 años sin actualizar los datos censales de El Salvador, en marzo de 2007 se desarrollará el VI Censo de Población y V de Vivienda, lo que permitirá obtener información actualizada sobre la cantidad de salvadoreños que viven en el territorio, zonas más habitadas y número de viviendas, entre otros datos.
Con esa actualización, las autoridades prevén que se tendrá un mejor instrumento para reorientar la inversión tanto pública como privada en todo el territorio.
Además, como “en función de la población se determina la composición representativa de los diputados en la Asamblea Legislativa y la asignación presupuestaria del FODES para los municipios, entre otros, estos datos le interesan al Gobierno, municipalidades y al sector privado”, afirmó Miguel Corleto, director general de la Dirección General de Estadística y Censos (DIGESTYC).
El último censo estimó que la población era de 5.1 millones, pero los datos más recientes acercan la cifra a los casi 7 millones de habitantes.
“Esta actualización permitirá conocer en detalle de qué país estamos hablando”, explicó Carlos Acevedo, economista y consultor del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). “Conocer la población exacta, a qué se dedica, sus ingresos, entre otros”, agregó el economista.
La empresa privada también está atenta, ya que a juicio del director ejecutivo de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), Raúl Melara, “el país ha cambiado en estos años, y en la medida en que se tenga información veraz y actualizada, la inversión se enfocará en donde se necesite y en la medida en que se necesite”.
Aunque el parámetro para realizar los censos es de 10 años, el Mitch y los terremotos postergaron la decisión, que hoy tendrá un costo de 8.15 millones de dólares, provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). De ese monto, hay aún 7.8 millones de dólares en discusión en la Asamblea para su aprobación.
Fase precensal
La fase precensal comenzará con una prueba piloto en Atiquizaya, que se llevará a cabo del 22 de abril al 7 de mayo. En esta etapa se pretende poner a prueba los mecanismos de logística y comunicación, así como validar encuesta y supervisar el trabajo de los empadronadores. “En la medida en que se planifique bien, con solo esto se garantiza un 40% de éxito en el censo”, destacó Saúl García, director de los censos.